miércoles, 22 de junio de 2016

La labor del psicólogo en la Terapia Individual con afectados de mobbing

MobbingMadrid  La labor del psicólogo en la Terapia Individual con afectados de mobbing

La labor como psicóloga dentro de la Terapia Individual:

"Premios PRIDCAM MobbingMadrid" 2016"
Ponencia de Belén Retuerta
Directora del "Servicio de Asistencia Psicológica PRIDICAM, desde  hace 4 años, ha atendido a más de 300 personas, dando servicio psicológico a más de 110 personas afectadas por riesgos psicosociales, tanto en terapia individual como grupal.

La labor como psicóloga dentro de la Terapia Individual

·      Es el acompañamiento y entrenamiento terapéutico que se hace a una persona que no ha sabido o no ha podido protegerse o defenderse ante cualquier riesgo psicosocial
·  Que la persona tome conciencia del riesgo psicosocial al que se encuentra sometida, y no siendo el culpable de ello se responsabilice de salir de la situación,
·    Trabajamos con la persona en la recuperación de su salud psicológica perdida, ya que no son enfermos mentales sino personas dañadas a consecuencia de la situación laboral en la que se encuentran.
·        Cualquiera de los riesgos psicosociales que padezca una persona puede incidir en su salud mental y física, por lo que es esencial para su recuperación el apoyo de profesionales de la salud, expertos en ello.

Es clave, la participación de las organizaciones e instituciones

Es clave, la participación de las organizaciones e instituciones, que sean conscientes de la importancia de la prevención de los riesgos psicosociales, la actuación de los mismos y en el caso de no llegar a ello, sancionarlo. Para ello sería indispensable, no fomentar :

·        La mala organización del trabajo
·   La aparición de líderes espontáneos y sin preparación o perfil adecuado para el cargo
·        Los organigramas poco claros y con muchos mandos intermedios
·        La mala comunicación entre superiores y subordinados
·        El acceso a puestos de responsabilidad y poder, que estén sometidos a procesos de votación personal.
·        Sobrecargas de trabajo por falta de personal contratado
·        Contratos precarios

¿Que he observado a lo largo de mi experiencia tratando a personas afectadas?

He observado a lo largo de mi experiencia tratando a personas afectadas de riesgos psicosociales en sus entornos de trabajo, cómo personas llenas de vida y empuje acaban sufriendo episodios depresivos, crisis de ansiedad, estrés, su cuerpo acaba enfermando y psicomatizando..
Cómo  se han ido deteriorando las diferentes áreas de su vida: la familiar, social y profesional, mientras un sentimiento de impotencia los llena: al verse incapaces de controlar su entorno laboral, y verse indefensos ante la situación que les está aconteciendo  dejando todo ello, huella en su estima.

Mis experiencias en el acompañamiento al afectado

Como profesional, he tenido la satisfacción de acompañar a la gran mayoría de las personas que acuden a terapia desde el inicio hasta el final del proceso y observar..,
·        cómo personas afectadas han llegado a consulta destrozadas a nivel físico y psicológico,
·        cómo a lo largo del proceso, su estado físico y mental ha estado cargado de altibajos,(como en los momentos en los que se encuentran de baja y temen por su incorporación, cuando  se encuentran en procesos judiciales por el no control de los tiempos y la incertidumbre de la resolución.. )
·        y cómo finalmente ese pánico y miedo  que le invadía en su cuerpo y le impedía actuar o afrontar la situación laboral que vivía, desaparece, aunque no en su totalidad…, la remisión total de su sintomatología llega, cuando se rompe el vínculo definitivo con el entorno laboral no saludable.
·        Quiero destacar cómo muchas de las personas a las que he acompañado en este camino duro y pedregoso, se han reinventado profesionalmente, han cambiado de sector formándose, potenciando sus recursos, capacidades y habilidades, estudiando oposiciones para cambiar de empresa privada a pública..

Reflexiones de algunas de afectadas que han acudido a terapias grupales:

 “me vi reflejada en ellos y por un lado me gusto porque pensé que estaba loca y solo me ocurría a mí”
“ veo que algunos de ellos están en una fase que yo ya la pase”
“ te ves dando consejos que tú no te los aplicas”
“He aprendido de la terapia a relativizar y a poner caras a personas que han pasado por lo mismo que yo. Me di cuenta de que eran personas con formación y con cargos de responsabilidad, pensaba yo, que le pasaba a gente menos preparada, una de las situaciones que me daba vergüenza es si la gente me juzgaría por haber caído en esto con la formación que tengo y el puesto que tengo”,
“Sorprendido del tipo de gente, de la variación de puestos, rango de edad, ver como se repetían sistemáticamente las mismas palabras que me habían dicho en alguna ocasión en mi trabajo. No es que sienta alegría porque haya más gente en mi situación  pero como para mí no eran situaciones planteables, ni que le pasara a alguien me fui aliviado de oír hablar y  de hablar yo”.

Testimonios

Testimonio mujer 44 años empleada de entidad sector telefónico
 “Me respeto. Me respeto. Cada día más. PORQUE YA NO ESTOY ATERRADA. Sé que hago bien mi trabajo, soy responsable y respetuosa con mis compañeros. No valgo más que nadie pero tampoco menos.  Mi trabajo hace que mi empresa sea mejor, que mi entorno sea mejor, y ellos lo saben.  Y lo más importante, ellos saben que yo lo sé.  Sé decir “NO” y puedo expresar respetuosamente mis opiniones sobre mis tareas  ante mis responsables y compañeros.PUEDO PONER LOS LÍMITES Y NO PERMITO EL ABUSO, NI LAS INTIMIDACIONES NI LAS AMENAZAS. Mi trabajo ya no es una tortura. Ahora puedo dormir, puedo comer, estoy tranquila y medianamente feliz, y sin necesidad de medicación. Disfruto de las pequeñas cosas y de la vida. Y para llegar a este punto, a cómo era mi vida antes de entrar en el infierno, la ayuda de mi familia y amigos ha sido fundamental, pero no suficiente. No hubiera podido hacerlo sola. No hubiera sabido. Porque ni siquiera sabía lo que me estaba pasando, ni siquiera sabía que estaba siendo víctima de acoso hasta que enfermé. Y es entonces cuando tuve la suerte de contar con el apoyo de PRIDICAM. Como persona acosada fui progresivamente siendo despojada de todo hasta que finalmente  mi acosadora particular y su séquito de lameculos (término recogido en la Real Academia de la Lengua Española) me asestó el golpe que ella creía que iba a ser mortal: me privó de mi voluntad, me paralizaron.  Desacreditaron mi trabajo (que paradójicamente el cliente para el que trabajaba sí sabía valorar) falseando cifras y hechos,  intentaron aislarme del resto de mis compañeros, hicieron insinuaciones sobre mi estado mental (que ellos mismos habían contribuido  a crear convirtiéndome en un guiñapo, y lo que es peor, en un guiñapo que sufría).  Pero a la tipa en cuestión le salió el tiro por la culata. Debe de ser porque a este guiñapo el instinto de supervivencia le hizo reaccionar. Y buscar ayuda. Y la encontré.
Recuperé mi voluntad y mi autoestima. Decidí salir del averno que era aquella empresa. Conseguí un nuevo trabajo. No siempre es necesario irse. En mi caso, sopesé las opciones y era la mejor, porque decidí que no quería trabajar en  una empresa en la que no se respetan los derechos del individuo, en la que una persona con tanta responsabilidad como aquella supervisora de pacotilla  es una persona mediocre, sin formación y sin ganas de formarse, que no respeta a sus subordinados, que insulta, acorrala, humilla, que desconoce su trabajo y que crea una camarilla de familiares y amigos incompetentes a su alrededor para no tener que soportar su propia miseria humana cada día. Decidí que no quiero que una persona que no vale menos que yo, pero tampoco más, me menosprecie  y me torture psicológicamente simplemente porque tenga unos complejos que en vez de superar y hacerla una persona mejor, los utilice para hacer daño precisamente a sus subordinados que sí hacen bien su trabajo y que por consiguiente le permiten mantener su puesto privilegiado.
He resurgido de mis cenizas como el Ave Fénix. No es un trabajo fácil, ni rápido.  No chascas los dedos y de pronto ves la luz y todo cambia a tu alrededor, porque de hecho no cambia. Quien cambia eres tú.  Es un proceso de curación que lleva tiempo, hasta que descubres cómo eres, por qué eso te ha pasado a ti y por qué has reaccionado (o no) de esa forma. Hay que ser perseverante, saber que yo era víctima, y que nosotros sí podemos decidir si queremos seguir siéndolo. Yo decidí que no.”.

Testimonio mujer 41 años: empleada pública
 volver a ser yo misma y tener la seguridad necesaria para decidir acabar con la situación de acoso . Los beneficios más inmediatos han sido:
Confirmar lo que en el fondo ya sabes (por eso acudes a terapia), pero que en momentos de confusión y debilidad (porque estás muy débil, y aunque duela reconocerlo te has convertido en víctima), es importantísimo que te corroboren desde fuera.
Deshacerse de toda la rabia, impotencia, desasosiegoy confusión que la situación te genera y que te intoxica inevitablemente. Y eso con alguien que no sólo te comprende, sino que te guía en el camino para entender (y dejar de lado) todos esos sentimientos negativos. 
Vergüenza: dejársela al acosador (aunque no tenga). Quizá lo más difícil, pero indispensable para recuperar la autoestima y el control de la situación. En mi caso era un sentimiento muy fuerte, que me impedía incluso hablarlo abiertamente en un círculo íntimo.Aquí la ayuda de un profesional ha sido impagable.
Recuperar el control. De ti misma y de la situación. Aunque parezca imposible y el acoso solo vaya a más, tú siempre puedes dominar la situación. Aquí de nuevo la ayuda de un profesional ha sido especialmente importante. Las técnicas de asertividad y las herramientas que te dan para desenmascarar al acosador y al acoso, y protegerte tanto personal como profesionalmente han sido importantísimas para superar la situación
Cada una de estas personas se ha responsabilizado de salir de la situación buscando la mejor salida posible. Papel trascendental en todo este proceso, el que juega el servicio jurídico buscando junto a la persona la estrategia más favorable para dar salida a su situación. La persona una vez que vuelve a ser ella misma, se fortalece a nivel físico y mental, lo que decide es salir de ese entorno laboral donde su salud ha sido destruida y para ello es necesario la compatibilidad del asesoramiento y acompañamiento del servicio jurídico y psicológico.
Considero primordial, dentro del proceso de recuperación de los afectados la Terapia Familiar y de Pareja, responsable de este servicio mi compañero Sergio Rojas, ya que el apoyo de las familias es crucial, somos conscientes que cualquier riesgo psicosocial al que esté sometido una persona deteriora en gran medida todas las áreas de su vida en especial la familia y la pareja, por ello con este servicio queremos acompañarles en su reconstrucción.
Dentro de mi experiencia dejo un hueco importante a la Terapia Grupal donde las personas encuentran un espacio que les permite escuchar y hablar con libertad con otras personas que han pasado por situaciones iguales o similares. El propósito es que cada uno converse y comparta con los demás de manera espontánea y honesta aprendiendo formas de actuar-afrontar, cómo piensan y sienten otras personas que hayan padecido esas mismas situaciones laborales. Los afectados salen enriquecidos a nivel emocional, cognitivo y conductual.  


Amigas y amigos, valoremos la gran importancia que tienen los riesgos psicosociales en la salud de los trabajadores y actuemos. Consigamos que las personas puedan desarrollarse libremente en entornos laborales saludables y protejamos su salud mental y física

“no estáis solos, es clave  para salir de la situación laboral en la que os encontráis,  buscar ayuda de profesionales expertos en ello”






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