martes, 15 de marzo de 2016

Policía Local: “Ahora puedo contar sin llorar”, mi acoso laboral

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Policía Local: “Ahora puedo contar sin llorar”, mi acoso laboral

El colectivo de la "Policia Local" es dentro del ámbito laboral de los municipios españoles, en el que más casos de acoso laboral se suelen producir. PRIDICAM, en sus más de diez años atendiendo afectados, en sus estadísticas anuales, siempre ha sido el colectivo municipal con myor número de casos tratados.

El Protocolo de actuación frente al acoso laboral en la Administración General del Estado es una tarea pendiente en muchos municipios

Desde el 5 de mayo de 2011, fecha en la cual la Secretaría de Estado para la Función Pública, aprobó y publicó el Acuerdo de 6 de abril de 2011 de la Mesa General de Negociación de la Administración General del Estado sobre dicho Protocolo, los ayuntamientos iniciaron su implementación de forma gradual, sin embargo no son muchos los que han establecido un Protocolo en dichos términos.
La indefensión de los servidores públicos es una realidad que aún conserva carácter de “recomendación” y no tiene forma jurídica definida y clara, dejando a los municipios de forma independiente aplicar, según consideren, dicho protocolo.
El caso de Israel García, Policía Local en Sanlúcar la Mayor - Sevilla
Policía Local desde 2005. Desde que comenzara su andadura, a finales de 2012 como Presidente de Sección Sindical y Delegado de Funcionarios hasta hoy, ha vivido un autentico infierno que tan solo “ahora es capaz de contar sin llorar”.
Acaba de finalizar un periodo de baja de casi un año provocado por un ambiente hostil en el lugar de trabajo, que pudiera estar encuadrado en lo que se conoce como acoso laboral o moobing .
Para quienes han sufrido experiencias traumáticas esta frase debe resultarle familiar, para los que conocen alguien que lo ha sufrido también.
Comienza el acoso de Israel
Lo que debería ser una anécdota de cómo un infractor se libró de una multa, se convirtió para este agente en el punto de inflexión de su infierno.
“Me encontraba terminando una inspección ocular cuando recibimos la llamada a través de la radio del jefe de policía para que `tomáramos nota ́ de una matrícula para que se denunciara por estacionamiento indebido. Accedí a desplazarme al lugar de los hechos para comprobar los hechos de la posible denuncia. Al llegar a la calle donde estaba el supuesto vehículo para realizarla, el coche ya se había marchado imposibilitando la realización de la misma. Esto lo sabe cualquier profesional, hubiera sido un ilícito penal por mi parte denunciar a alguien sin observar el hecho por parte del agente denunciante.”
Al llegar el final de la jornada, el superior le solicitó la denuncia para tramitarla. Las explicaciones que le proporcionó Israel no le bastaban y “exigió que realizara la denuncia”. Israel, le propuso realizar la redacción ‘en voluntaria’ y que él, que sí fue testigo de los hechos firmara como denunciante si le parecía bien . El Jefe de Policía entró en cólera entre gritos, expresiones y amenazas sobre su futuro laboral ante el asombro de los compañeros allí presentes.
El agente algo contrariado y molesto por la situación marchó a casa sabiendo que no había cometido ninguna infracción disciplinaria y tan solo se limitaba a ejercer su trabajo de forma adecuada a las leyes y a la deontología profesional.
Su sorpresa llegó días más tarde, cuando el jefe de Policía Local había acudido al Ayuntamiento solicitando la apertura de un expediente disciplinario contra él.
Este hecho motivó que el agente solicitara la apertura de un Protocolo de acoso ante el culmen de los hechos que ya venían sucediendo contra él y otros compañeros desde hacía algo más de un año.
Seis agentes más  se sumaron a la denuncia, como consta en el Registro del Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor en fechas comprendidas entre diciembre de 2013 y enero de 2014.
Unos días más tarde, es el jefe el que presenta una ampliación a su escrito por acoso laboral por parte de “algunos de sus trabajadores”.
El caso de Israel no es un caso aislado
Otros compañeros confirman estar sufriendo del mismo modo situaciones de desvalorización de su trabajo, humillaciones, trato desigual y otras actuaciones que se pueden encajar dentro de cualquier protocolo de acoso laboral.
Si investigamos un poco las actuaciones del Jefe de Policía durante el ejercicio de su profesión, en el anterior periodo que ostentó el mismo cargo, solicitaron el traslado varios agentes que actualmente se encuentran ejerciendo servicios públicos que nada tienen que ver con la Policía Local. Celador, abrir el mercado, o servicios técnicos fueron algunos de los destinos que solicitaron agentes que estuvieron bajo su mando. Actualmente han solicitado el traslado otros cuatro agentes que ya han marchado o marcharán de la localidad en las próximas semanas.

Estos son solo algunos ejemplos de una gran lista de quejas por parte de él y otros agentes de la Policía Local del municipio y que suman un total de veintiún miembros.
“Actuaciones poco éticas como el empleo de apodos tipo “Ibrahim” por el parecido físico a la raza árabe del afectado o “eres un inútil, no sirves para nada”.
Es frecuente el trato desigual a la hora de conceder días de permisos o asuntos propios en función de quién lo solicita, incluso a veces se notifican con tan solo unas horas de antelación sin permitir la posibilidad de que los agentes organicen su vida privada, sobrecarga de tareas o disminución de responsabilidades al cargo, aislamiento con el resto de compañeros, magnificar los posibles errores que se pudieran cometer, etc. 
Otras prácticas fueron “colocar” en el mismo grupo de turno a los policías que no se prestan a sus intereses, determinándolos como “despojados”, tras separarlos de sus grupos de trabajo habituales bajo frases justificativas como “tus compañeros me dicen que no te quieren porque los vas a meter en un lío”.
Desde entonces la lucha no ha cesado, tramites, abogados, reuniones de mediación sin ninguna resolución y otras vías administrativas infructuosas.
Todo el aparato administrativo ha sido improductivo, ineficaz y solo ha provocado angustia para el protagonista de estos hechos y sus compañeros, observando como el sistema es completamente inútil ante casos tan abrumadores.
Por el SPPME-Andalucía,  se ha interpuesto demanda contra el Excmo. Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor en el sentido de saber la situación administrativa del Jefe de la Policía Local, al tener más de 55 años de edad superando lo establecido para el pase a la situación de 2ª actividad. Dicho procedimiento se encuentra actualmente en proceso judicial.
Publicado el 23 de Febrero de 2016 - SPPME Andalucía

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