lunes, 7 de diciembre de 2015

7 pasos para defenderte del jefe que te causa mobbing

MobbingMadrid 7 pasos para defenderte del jefe que te causa mobbing






































7 pasos para defenderte del jefe que te causa mobbing

¿Cómo es tu empresa?
Como los alacranes, los jefes tóxicos sólo se desarrollan si están en  el entorno apropiado. Una organización sana se ocupa por si misma de eliminar a tiempo trepas desaprensivos y mediocres inoperantes activos, de tal manera que nunca llegan a alcanzar posiciones relevantes desde las que puedan hacer daño.
Por lo tanto, si te encuentras sufriendo alguna modalidad de acoso laboral en el trabajo, lo más probable es que tu empresa no tenga ningún interés por promocionar la excelencia y que en ella sean más importantes el poder, la conformidad y el control, que la satisfacción, la autonomía y la productividad.

¿Tiene constituidos tu empresa medios para evitar el acoso laboral?

Para conocerlo, puedes empezar  tanteando de manera discreta al Departamento de Personal - Recursos Humanos o al Comité de Empresa para saber si tienen alguna política para atender a las quejas de los empleados o si hay alguna persona o sección que se ocupe de los riesgos psicosociales (acoso laboral, estrés laboral, mobbing maternal)
En caso negativo - o si después de recurrir a ellos tu situación parece empeorar - puedes asumir, con bastantes probabilidades de acertar, que estás en serio peligro.
Cualquier cosa que hagas, por muy lógica, razonable o normal que te parezca, empeorará las cosas y será tenida en tu contra.

Inicia el camino para defenderte del jefe que te causa mobbing

Inicia tu camino de los siete pasos, que deben ser dados de manera sucesiva, repitiendo la secuencia tantas veces como sea necesario hasta que te sientas feliz y realizado en tu trabajo. Una vez que has dado un paso, el siguiente viene de forma natural. Al revés, si un paso no te sale bien, es que hay que volver al anterior. Empecemos.

1) Tomar posesión de tu vida en general y de la situación de acoso en concreto

Nadie va a hacer nada para salvarte, o sea que es mejor que asumas la responsabilidad de tu existencia
No te alteres, ya sé que te están haciendo la vida imposible y que los que están mal y tienen que cambiar son ellos. Pero tu vida es tuya y el que responde de cómo te la montas eres tú.
Es importante darse cuenta de que no es lo mismo ser responsable que ser culpable
Tu jefe y los que le sostienen tiene la culpa de lo que te  ocurre, pero tú tienes la responsabilidad de salir con bien de todo ello.
Esperar ayuda de los acosadores es el primer gran error de un acosado
Suplicar, exigir, amenazar o lo que sea a otros para que dejen de maltratarte sólo empeora las cosas.

2) Mantener la calma

Si encima de todo lo que estás  sufriendo aceptas que estás solo en ello, lo más probable es que sientas una gran angustia. Está bien, eso es normal. Ahora tienes que mantener la calma, lo cual es totalmente imposible si no sabes cómo. Necesitas apoyo terapéutico, que ofrece los mejores y más rápidos resultados. No se trata simplemente de aguantarse y hacer como que no pasa nada, sino de activar y entrenar los circuitos mentales que generan calma, única manera de contrarrestar el estrés que produce el acoso.

3) Minimizar el daño

Cuando uno se deja llevar de la pena, el estrés y la rabia, la vida se complica y los disgustos se multiplican. Si has aprendido a mantener la calma, te darás cuenta de que hay en tu vida mucho sufrimiento innecesario.
Por ejemplo, todo el que te produces a ti mismo quejándote y rumiando agravios. Para el auto-estrés y la manía de buscar culpables. Cierto que estás sufriendo un daño
Por eso has aprendido la técnica para mantener la calma, y tienes que practicarla con frecuencia para poder soportarlo sin demasiado sufrimiento.
Pero no te hagas más daño, no te enfades con tu pareja, no te pelees con los amigos, no te pases la noche despierto maquinando venganzas. Si tienes que sufrir, que sea lo mínimo.  Y no bebas ni te drogues.

4) Entender la situación

Esto es lo que intentabas hacer al principio  de todo, pero ahora te darás cuenta de que sólo es posible después de haber dado los pasos anteriores. Hay dinámicas ocultas, fuerzas e intereses que antes se te escapaban y que ahora puedes ir viendo más claro.
Los acosadores siempre son envidiosos, controladores y mediocres
Puede que lo que tú crees que es una virtud o un mérito tuyo, a ellos les moleste. Quizá tu sana autonomía de criterio está entorpeciendo sus oscuras maniobras. Puede que estés atrapado en una tenaza, "emparedado" entre un subalterno que quiere quitarte de encima y un jefe tontaina que se está dejando seducir y manipular. Si según vas comprendiendo cosas te vienen ataques de furia, vuelve inmediatamente al paso 2.

5) Decidir la condición

¿A dónde quieres llegar?
¿Cómo quieres que sean para ti las cosas?
¿Qué esperas de tu trabajo?.
Una condición es lo que tiene que ocurrir para que otra cosa ocurra. Una vez que sabes lo que quieres, decide lo que tienes que hacer para llegar allí. Sitúate en el organigrama, construye en tu mente un plan, decide un destino.
¿Qué es lo que quieres, el mal de tu acosador o el bien tuyo?.
Decidir ser víctima impotente o demonio vengativo lleva a sitios que no te van a gustar nada.

6) Ser proactivo, no reactivo

Reaccionar es la respuesta lógica y natural ante lo que nos está pasando. Es fácil, todos los animales lo hacen. Proaccionar es una acción deliberada y consciente cuyo objetivo es ser la causa de determinado acontecimiento o reacción. Cuando insulto a un cliente que me ofende estoy reaccionando. Cuando le escucho atentamente y le digo que buscaré la manera de ayudarle, estoy proaccionando. Parece forzado, pero, con un poco de práctica, se convierte en algo natural. Está claro que es imposible proaccionar si no se dominan bien los pasos anteriores.

7) Ser agente de cambio social

Esta es una de las transformaciones más sorprendentes y maravillosas que tienen lugar en las personas que aplican los siete pasos. No sólo sobrevivirás a tu situación de acoso y encontrarás la forma de que echen al tóxico de tu jefe, sino que descubrirás en ti un creciente interés por el desarrollo y la felicidad de los demás. Desearás compartir tu paz y tu éxito y, sobre todo, atenuar, contrarrestar y eliminar la polución psíquica de los entornos en los que te mueves.
Autor: Jose Luis Gonzalez de Rivera - Psiquiatría


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece bastante razonable lo que usted enfoca en su articulo, pero hay que verse en la situación,esta claro que no somos hermanitas de la caridad ni santos quiero aclararle señor que actualmente desde el 2008 es un delito el acoso penal penado con cárcel. Sintiendo mucho
por la labor que ustedes hacen creo , que habiendo trabajado para un organismo público que se presupone donde debe haber ejemplo y no lo hay. No aplicando la ley de Riegos Laborales desde el minuto 1 pues como que no.Usted dice que nos volvemos rabiosos perdone es una repuesta comprensiva y humana hacia una agresión producida en tu puesto de trabajo que te sirbe para sobrevivir. Te enferman y encima te arruinan por que no tienes ni fuerzas ni ganas para ir a buscar trabajo. Usted me dice ¿ si se de que dicho jefe tiene a su disposición el departamento
de personal como así sucede en la mayoría de los casos? Lo mejor Sr. irse con pruebas al la policia. que quede claro que es un delito.

Luis de Rivera, MD dijo...

El link con el original en EL PAÍS es
http://bit.ly/1V4btcJ

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

ÚLTIMOS ARTÍCULOS