jueves, 26 de febrero de 2015

Beneficios de la terapia individual para la victima de mobbing. Testimonio de un afectado


MobbingMadrid Beneficios de la terapia individual para la victima de mobbing. Testimonio de un afectado

Beneficios de la terapia individual para la victima de mobbing. Testimonio de un afectado


Testimonio de una víctima de acoso laboral:


“ Me respeto.  Cada día más. 

PORQUE YA NO ESTOY ATERRADA. 

Sé que hago bien mi trabajo, soy responsable y respetuosa con mis compañeros. No valgo más que nadie pero tampoco menos.  Mi trabajo hace que mi empresa sea mejor, que mi entorno sea mejor, y ellos lo saben.  Y lo más importante, ellos saben que yo lo sé.  Sé decir “NO” y puedo expresar respetuosamente mis opiniones sobre mis tareas  ante mis responsables y compañeros. 
PUEDO PONER LOS LÍMITES Y NO PERMITO EL ABUSO, NI LAS INTIMIDACIONES NI LAS AMENAZAS
Mi trabajo ya no es una tortura. Ahora puedo dormir, puedo comer, estoy tranquila y medianamente feliz, y sin necesidad de medicación. Disfruto de las pequeñas cosas y de la vida. Y para llegar a este punto, a cómo era mi vida antes de entrar en el infierno, la ayuda de mi familia y amigos ha sido fundamental, pero no suficiente.
No hubiera podido hacerlo sola. No hubiera sabido. Porque ni siquiera sabía lo que me estaba pasando, ni siquiera sabía que estaba siendo víctima de acoso hasta que enfermé. Y es entonces cuando tuve la suerte de contar con el apoyo de PRIDICAM. 
Gracias a todos de corazón y especialmente a Belén Retuerta no sólo por su profesionalidad sino también por su bondad y calidez a la hora de llevar mi caso.
Como persona acosada fui progresivamente siendo despojada de todo hasta que finalmente  mi acosadora particular y su séquito de lameculos (término recogido en la Real Academia de la Lengua Española) me asestó el golpe que ella creía que iba a ser mortal: me privó de mi voluntad, me paralizaron.  Desacreditaron mi trabajo (que paradójicamente el cliente para el que trabajaba sí sabía valorar) falseando cifras y hechos,  intentaron aislarme del resto de mis compañeros, hicieron insinuaciones sobre mi estado mental (que ellos mismos habían contribuido  a crear convirtiéndome en un guiñapo, y lo que es peor, en un guiñapo que sufría).  Pero a la tipa en cuestión le salió el tiro por la culata. Debe de ser porque a este guiñapo el instinto de supervivencia le hizo reaccionar. Y buscar ayuda. Y la encontré.
Recuperé mi voluntad y mi autoestima. Decidí salir del averno que era aquella empresa. Conseguí un nuevo trabajo. No siempre es necesario irse. En mi caso, sopesé las opciones y era la mejor, porque decidí que no quería trabajar en  una empresa en la que no se respetan los derechos del individuo, en la que una persona con tanta responsabilidad como aquella supervisora de pacotilla  es una persona mediocre, sin formación y sin ganas de formarse, que no respeta a sus subordinados, que insulta, acorrala, humilla, que desconoce su trabajo y que crea una camarilla de familiares y amigos incompetentes a su alrededor para no tener que soportar su propia miseria humana cada día. Decidí que no quiero que una persona que no vale menos que yo, pero tampoco más, me menosprecie  y me torture psicológicamente simplemente porque tenga unos complejos que en vez de superar y hacerla una persona mejor, los utilice para hacer daño precisamente a sus subordinados que sí hacen bien su trabajo y que por consiguiente le permiten mantener su puesto privilegiado.
He resurgido de mis cenizas como el Ave Fénix. No es un trabajo fácil, ni rápido.  No chascas los dedos y de pronto ves la luz y todo cambia a tu alrededor, porque de hecho no cambia. Quien cambia eres tú.  Es un proceso de curación que lleva tiempo, hasta que descubres cómo eres, por qué eso te ha pasado a ti y por qué has reaccionado (o no) de esa forma. 
Hay que ser perseverante, y PRIDICAM estuvo ahí para ayudarme y para apoyarme, para saber que yo era víctima, y que nosotros sí podemos decidir si queremos seguir siéndolo
Yo decidí que no.
Muchas gracias de corazón a todos y por todo. Por darnos voz y hacer que recuperemos nuestra propia voz.
Un abrazo muy afectuoso.”
Afectada: Aránzazu Pérez García.
Empresa en la que sufrió el acoso: Entidad del sector telefónico



Belen Retuerta. Responsable de "Asistencia Psicológica" de PRIDICAM.
Venís a terapia con la autoestima perdida, nos comentáis que os habéis aislado de vuestros amigos/familia y habéis dejado de ser sociables, en vuestras mentes solo tenéis pensamientos negativos y pesimistas, incapacidad para disfrutar de las cosas. Algunos sentís impotencia por no haberos dado cuenta a tiempo de la situación que se estaba organizando hacia vosotros de una manera sutil pero agresiva y por ello os sentís culpables y en ocasiones fracasados. No entendéis porque esa persona tiene envidia de vosotros cuando os calificáis de personas normales y que lo único que queréis es hacer un buen trabajo.

Algo ha cambiado en el entorno laboral hacía mí y en mí

Dependiendo de la fase del proceso de acoso laboral en la que se encuentre la víctima, es más o menos consciente de lo que le está sucediendo, “algo ha cambiado en el entorno laboral hacía mí y en mí”. La víctima interioriza la culpa y la vergüenza en todo lo que le está pasando y en su mente rumian estas cuestiones:
“¿Por qué me pasa esto a mí?”

“¿Qué he hecho para merecer esto?”

“¿Será que estoy haciendo algo mal?”

“No quiero que nadie se entere”

“Espero que se le pase el enfado”

“Haré el trabajo impecable”

“¿Cómo no me di cuenta antes de que eso era acoso?”

“¿Cómo no supe parar la situación a tiempo?” 

“¿Qué he hecho para qué me trate así?”

Es muy beneficioso para la víctima que en terapia reconstruya los hechos, realice un viaje al interior de sí mismo

Es muy beneficioso para la víctima que en terapia reconstruya los hechos, realice un viaje al interior de sí mismo. Descubra por sí misma la relación que hay entre el pánico que experimenta y su rechazo frente a imágenes dolorosas de lo que le ha pasado. Fundamental que analice la película de terror en la que le han metido y donde ella no quería participar, revivirlo como espectador y no como protagonista. La víctima tiene que poder expresar cómo fue y que sintió, identificar cual fue el desencadenante, el origen, el inicio de que la situación cambiara hacia él. 

Entender que es inocente porque ¿Quién agrede a quién? ¿Quién humilla y denigra? sí, siendo él el único responsable de salir de la situación. Resolver todas las preguntas que la víctima se hace y las entienda “ ¿Por qué yo?, ¿Por qué me ha hecho tanto daño?, ¿Por qué me bloquee y me paralicé?, ¿Por qué no puedo parar de llorar?...

El afectado tiene que entender por qué ha sido elegida como víctima , por ser:

Envidiable; personas brillantes y atractivas consideradas como peligrosas o competitivas por los líderes implícitos del grupo, que se sienten amenazados por su mera presencia. 
Vulnerable; individuos con alguna peculiaridad o defecto, o simplemente necesitados de afecto y aprobación que dan la impresión de ser inofensivos o indefensos. 
Amenazante; individuos activos, eficaces y trabajadores, que ponen en evidencia lo establecido y pretenden imponer reformas o implantar una nueva cultura.

Desactivar emocionalmente las emociones que ha interiorizado y le están produciendo tanto malestar:

Desactivar emocionalmente las emociones que ha interiorizado y le están produciendo tanto malestar: culpa, miedo, vergüenza, rabia, ira, irritabilidad, inseguridad, angustia, ansiedad, odio, enfado, tristeza entre muchas.. para ello entender por qué las ha sentido, en qué momento y situación y como las ha gestionado, viendo como no ha sido él el dueño de sus emociones sino el agresor el que se adueña de ellas y por ello le desestabiliza, asumir que no se dispone de la posibilidad de transformar el comportamiento del perverso acosador, entender que uno no tiene capacidad para evitar o eliminar los comportamientos de acoso (aunque sí para hacerles frente), ni tampoco para convertir o cambiar al acosador (pero sí para protegerse de él).

Es beneficioso que se visualice en las situaciones vividas

Es beneficioso que se visualice en las situaciones vividas con el/los agresores qué hizo, qué no hizo, como lo hizo y así ver su manera de actuación, de comunicación todo ello para realizar un entrenamiento en asertividad, autodefensa verbal, que los estallidos desmesurados de ira o rabia que siente la víctima no le hagan perder la credibilidad ante la opinión pública y pueda romper el juego del agresor “ya no me desestabilizas porque entiendo que yo no soy el culpable y sé que tú objetivo es destruirme, anularme para que me marche”.
A medida que la víctima de respuestas cogerá confianza en sí misma y empezará a recuperar su estima 
“no soy un mal profesional, tú eres quien quieres hacer ver que no valgo y que soy un error para la empresa, difundiendo mentiras y calumnias sobre mí”. Recuperando su salud psicológica perdida, su identidad, su empleabilidad, la víctima dejara de ser víctima y podrá recuperar las riendas de su vida, siempre todo ello acompañado de ejercicio físico, técnicas de relajación y respiración, buena alimentación, no aislamiento social, apoyo familiar. 
Comprender que el objetivo final no es lograr una aplastante y definitiva victoria sobre el agresor, sino obtener el mejor entre los distintos grados de supervivencia personal, y para ello actuar lo más inteligentemente posible.

No Estes Solo,

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